Showing posts with label Mi devoción. Show all posts
Showing posts with label Mi devoción. Show all posts

Cuernos con amor y dulzura

Sueño contigo, pienso que quizás ya te he encontrado, que somos parejas y que nos amamos. Y que nos hemos casado, aunque para ti eso no signifique mucho porque sigues llevando vida de soltera, a Dios gracias. Y follas con quien quieres, cuando quieres y como quieres, mientras yo sigo en castidad absoluta.

Y por eso quiero decirte, una vez más, que ya te amo, aunque no te conozca. Que me muero por consentirte, por ser tuyo para paladear tu poder absoluto sobre mí. Y para suplicarte que que me lleves a la perdición, que me destruyas para crearme de nuevo a tu imagen y semejanza. Quiero que seas mi perdición, que me pierdas y me encuentres en tu más sumiso cornudo que te ama sin límites en un amor total y absoluto.

Más allá de toda convención social o de cualquier moral y por eso mis cuernos y la humillación que suponen te los ofrezco para que los disfrutes como símbolo de que mi amor por ti no tiene límites y que tu libertad es absoluta y está por encima de cualquier ley o convención social. Aunque no lo entienda nadie, me da igual.

Así que tu suplico que me desmontes pieza a pieza para construirme de nuevo como un espejo tuyo, para que estés en mí y sólo piense por ti lo que tú piensas. Ábreme en canal y vacíame para llenarme de ti, de tus caprichos, de tus deseos y de tu voluntad, que ya será la mía. Te suplico que me lleves a la total perdición, a que lo pierda todo porque no quiero tener nada mio que no sea mi más firme convicción, ansia y anhelo de ser tuyo, de pertenecerte, de paladear el placer de mi esclavitud a ti.

Quiero que me lleves a la perdición y que ya sólo pueda vivir siendo tu esclavo, adorándote y siguiéndote hasta en tus más duros caprichos. Te suplico que me lleves a la perdición, que seas dura, severa y estricta, aunque cariñosa. Y que me des la vida al ser de verdad tu esclavo porque sólo vivo en ti y no quiero ser libre pues odio esa libertad que me aleja de ti.

Quiero y te suplico, que seas severa, escrita y dura, pero cariñosa, como realmente tú ya eres. Que me domines sin levantar la voz, mandándome como en un susurro (como ya haces), porque tú no necesitas nada más para rendirme pues tu poder emana de ti de forma natural porque sabes que vas a ser obedecida en el acto.


Quiero que seas egoísta, caprichosa y sólo busques tu placer, aún a costa de mi dignidad, de hacerme cornudo, porque esa es la mayor dignidad que puedo tener ante ti. Ser humillado por ti es un placer exquisito que muy pocos pueden paladear. Y estar en castidad absoluta mientras tu follas con otros, un acto de amor total hacia ti que me llena de placer, justicia y sosiego.

Quiero que me lleves a la más absoluta perdición para encontrarme en ti y ser yo de verdad al rendirme ante tu absoluto poder sobre mi porque no quiero ser nada, excepto tu más sumiso cornudo, a tu imagen y semejanza. El espejo de tu poder, tu capricho y tu libre albedrío. Porque perderse por ti es encontrarse. Encontrarse en la felicidad real de un amor total y absoluto.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/05/cuernos-con-amor-y-dulzura.html. Thanks!

Es mi forma de amar: no conozco otra



No conozco otra forma de mar, ni la concibo.
Y amaré el suelo que pises,
las cosas que toques,
los zapatos que calces,
el aíre que respires,
el agua que te baña,
las sábanas que te arropan
y la ropa que gastes.

Porque ser tu cornudo y humillarme ante ti me eleva hacía el amor más sublime,
porque con los cuernos y mi humillación te demuestro que te amo.
Porque mi entrega y sumisión te hace más bella
y porque cuanto más me humilles y más cornudo me hagas,
más te amaré.

Y entonces amaré hasta
las pollas que te folles,
porque todo lo que ha tocado o rozado tu cuerpo
será para mi sagrado.
Muy sagrado.

Y serás mi Diosa. Sólo eso. Ya lo eres.

You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/04/es-mi-forma-de-amar-no-conozco-otra.html. Thanks!

El privilegio de ser tu cornudo sumiso

Sigo soñando contigo y fantaseo con que por fin te he conocido, existes, y me has aceptado como tu sumiso. Y además me amas. Nos amamos, porque yo todo esto no lo entiendo sin amor. Y por eso, por haberte conocido, por permitirme el privilegio de ser tu más sumiso cornudo, creo que soy un ser afortunado y que debo darte las gracias que tú te mereces.

Así que tras pasar la noche abrazado a ti (con el cinturón de castidad puesto para que mi pito no roce tu sagrado coño), me he levantado, me he sentado en un sofá y te he mirado cómo duermes. Y he cogido una libreta y he escrito:

Buenos días, amor mío:
Hoy solo quiere darte la gracias por ser como eres, por concederme el privilegio de ser tu sumiso cornudo e impotente. Por ser mi Ama; un Ama dura y cruel cuando la ocasión lo requiere, y dulce y cariñosa, cuando me ves mal y te preocupas. Porque eres muy inteligente y sabes que con eso no demuestras ser débil, sino todo lo contrario. Esa actitud te hace aparecer ante mi más poderosa, más fuerte, más irresistible y subyugante.

Porque hay Amas verduleras que gritan e insultan, que creen que si muestran sus sentimientos o son dulces, pierden el poder y el sumiso no las respetará. Y es todo lo contrario. Un Ama inteligente como tú sabe cuándo ser cruel y cuándo ser dulce y comprensiva.

A mí me lo has demostrado y eso me lleva a amarte más, a verte más poderosa, subyugante e irresistible. Y a amarte más, a entregarme más a ti. Porque sabes que un sumiso como yo lo ha entrega todo, su libertad, su voluntad, su mente y su pensamiento y se queda completamente desnudo e indefenso. Es como un niño que está completamente indefenso y depende para todo de la madre, pues no tiene nada. Yo tampoco tengo nada pues te he entregado mi libertad, mi voluntad, mi pensamiento y hasta mi dignidad de macho, de hombre, al admitir y consentir ser tu cornudo sumiso.

Todo lo mío es tuyo pues mi cuerpo te pertenece y lo puedes azotar cuando te apetezca para tu exclusivo placer pues te corres sólo azotando mi culo, sin tocarte; mi libertad es tuya pues vivo y viviré encerrado por ti sin salir a la calle si no es contigo; mi voluntad es la tuya pues sólo hago lo que tú quieres; mi pensamiento es tuyo pues estoy todo el día pensando en ti, y mi dignidad como ser humano, como hombre, también te la he entregado de rodillas cuando te suplico una y otra vez que me hagas cornudo, que me humilles y me lleves más allá de la razón, porque perder la razón contigo es el acto más racional que existe.

Porque amarte es entregarse a ti sin límites, ponerse completamente en tus manos para que tú me gobiernes y metas en mi tu voluntad para que sólo sea un instrumento más de tu placer. De tu exclusivo placer, sin importar el mío pues mi exclusivo placer es ver que tú lo tienes. Porque soy y seré un instrumento tuyo, pero humano, y que tiene sus debilidades, sus bajones, sus dudas y por eso tú, con tu inteligencia y seguridad en ti misma de Ama serena y poderosa, eres a veces condescendiente, bondadosa, tierna y comprensiva. Y además sé que me amas de verdad. Anoche me dijiste que soy el amor de tu vida y sé que es cierto, porque sientes lo mismo que yo. También eres el amor de mi vida y algo más; la razón de mi existencia.

Por eso quiero darte las gracias y presumir de que amo a la mujer más extraordinaria que jamás he conocido. Una mujer inteligente, elegante, culta, educada, cruel y posesiva, además de dulce y cariñosa. El Ama perfecta. El Ama que siempre he soñado. Dios me ha concedido un premio de inestimable valor: conocerte y poder amarte. Sólo eso me hace sentir el hombre más afortunado.

Y por esa gracia que tengo, por esa suerte y privilegio que tengo de poder ser tu sumiso cornudo e impotente (o llegar a serlo como tú quieres), te doy las gracias. Y te pido perdón por no ser aún más sumiso, más cornudo y más impotente. Te pido perdón por mis bajones, por no ser el sumiso cornudo perfecto que tú te mereces. Perdóname, amor mío. Solo deseo en esta vida ser aún más sumiso, más cornudo e impotente total, como tú quieres, para ser tu eunuco y que tú seas más Diosa.
Porque te amo con toda mi alma y me faltan horas del día para amarte.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/03/el-privilegio-de-ser-tu-cornudo-sumiso.html. Thanks!

Declaración de amor cornudo



Sueño contigo, con que de verdad existes y te he encontrado. Sueño que por fin puedo "declararme", decirte cuánto te amo y te amaré, de por vida. Sin límites. Porque tú me habrás dado la vida, me habrás hecho nacer como hombre a una nueva vida. Porque hasta ahora vives porque vives, porque te han traído a un mundo al que no le encuentras sentido porque naces para morir y lo ves todo con una una rutina animal, vegetal, sin sentido.

Porque esa vida no es vida pues todo es monótono, previsible y rutinario, hasta que envejeces y esperas la muerte. Y así malvives un día con otro, sin esperanza, al saber que te toca vivir porque sí, sin encontrarle el aliciente, ni la esperanza de encontrarle un sentido.

Y así vegetas, comes, duermes, sueñas y despiertas a un nuevo día que ya sabes cómo será de la mañana a la noche. Sin esperanza de levantarte con la ilusión de vivir cada segundo del día porque la mujer soñada a la que amar incondicionalmente no existe. Sabes que no existe, porque todas son vulgares, verduleras que gritan. O que te creen un enfermo cuando les cuentas tus fantasías. O les falta clase, estilo y distinción para poder admirarlas por entero. Para adorar hasta sus sobacos.

Y así malvives hasta que un día aparece de pronto ella; una mujer inteligente con una arrolladora personalidad, carácter, estilo, clase y elegancia. Un ser exquisito que desprende un halo de belleza interior y un carácter de mujer segura de sí misma que la hace bella, irresistible, y con una belleza que te iluminan la vida con su sola presencia.

Una chica excepcional, divina, que te hace sentir mariposas en el estómago. Una mujer muy lúcida de armas tomar, pero dulce, muy dulce, aunque segura de sí misma. Que sabe lo que quiere, lo que busca, lo que requiere, lo que espera de la vida. Lo que se merece. Sencillamente: que la adoren.

Que todos sean sus sumisos. Porque tú has nacido para ser adorada y es justo y cabal que lo exijas porque es de justicia que así sea. Lo mismo que es justo acabar con la pobreza y darle a cada uno lo que le corresponde, es justo que tú, mi Diosa recibas la adoración que te mereces porque has nacido para ser Diosa, para ser amada incondicionalmente y sin recato. Porque un segundo a tu lado es una eternidad, aunque sea en la distancia.

Aunque todo sea un sueño y maña despierte a la realidad. Pero mientras tanto sueño que existe, que eres, que estás y que yo me entrego a ti para ser tu más sumiso esclavo cornudo.Para adorarte, cogerte en brazos, llevarte al baño, bañarte, secarte y cogerte de nuevo en brazos para llevarte a la cama y vestirte prenda a prenda adorando cada parte de tu cuerpo. Porque te lo mereces. Porque es de justicia que yo sea tu sumiso cornudo.

Porque es natural, lógico y justo. Y humano. Sobre todo es de justicia que tú tengas un esclavo sumiso cornudo como yo. Si no lo tuvieras te faltaría algo. No estarías completa. Tú has nacido para eso y es lógico, natural y consecuente que lo tengas. Tan natural como la lluvia o una puesta de sol.

Porque sueño que fue conocerte y cambiar mi vida. Como si un huracán arrasara con todo, como si un vendaval de dicha y felicidad abriera de golpes las ventanas de mi opaca vida y lo llenara todo de aire fresco, de vida. Fue conocerte y cambiarlo todo; cambiar mi forma de entender la vida al comprender que la vida está en ti, que tu eres el sentido de la vida.

Porque sueño que te quiero, amor mío, y desde el primer día que te conocí supe que sería tu sumiso cornudo. Siempre lo he sabido. Siempre te he buscado. Es irremediable, es inútil luchar contra ello porque tú terminas por imponerte sobre mí pues si tú has nacido para gobernarme, yo he nacido para ser tu sumiso cornudo. Afortunadamente.
















Porque amarte y ser tu sumiso cornudo, para entregarse a ti, es una vocación, un estilo de vida, una dedicación absoluta que se vive y disfruta segundo a segundo. Y sueño que lo has cambiado todo en mi vida y no sólo mi forma de vivir, sino mi forma de ser, de pensar, de entender la vida. Has conseguido que vuelva ser hombre, aunque resulte paradójico.

Porque con tu estricta severidad y tu dulce instrucción, me haces recordar que he nacido para amarte, para entregarme a ti y para adorarte por el resto de mi vida. No sé a dónde me vas a llevar, pero ya me he comprado el pañuelo porque quiero ir de tu mano y con los ojos cerrados a donde quieras llevarme, amor mío. Sin miedo, con seguridad, sin impedimento alguno. Voy de tu mano a rebasar todos los límites que tú quieras, a donde quieras llevarme, al amor absoluto y total, a la entrega incondicional.

Porque te amo profundamente, porque contigo la palabra amar significa más que un “te quiero”; significa entrega y sumisión a tus caprichos y entregarse a un amor absoluto y definitivo. Total, sin límite, sin miedo, sin recato. Porque ser tu sumiso cornudo me hace hombre, me hace renacer, me hace sentirme vivo. Porque no concibo otra forma de vida que no sea la de ser tu sumiso, la de aceptar tu voluntad, la de adorarte, la de no tener ningún derecho sobre ti y ser tu fiel esclavo cornudo mientras tú eres inmensamente libre. Es de justicia: tu libre y yo esclavo. Es normal, lógico y consecuente. Ley de vida.
Porque te amo.

Porque lo aceptaría todo de ti incluido que quisieras ponerme ya los cuernos en la noche de bodas si ese es tu capricho, porque te entrego incluso el día más bonito de mi vida para que tú lo disfrutes como quieras, como símbolo de que mi amor por ti no tiene límites y rompe todas las barreras sociales. Aunque nadie lo entienda. Da igual.

Y por eso te suplico que me ates más a tu amor por ti porque no quiero tener ningún derecho. Sólo obligaciones; la deliciosa obligación de servirte, adorarte y darte placer porque mi placer es ver que tú lo tienes. Y porque adorarte y amarte es un privilegio y todo lo que graciosamente quieras darme lo aceptaré como un generoso gesto tuyo, al que no tengo derecho. Renuncio a todo. Y acepto lo que gentilmente quieras darme, ya sea un beso o el privilegio de verte con otro.

Pero esa decisión será siempre tuya y no te suplicaré nada, excepto que me dejes mirar cómo me haces cornudo, cómo me humillo ante ti al entregarte mi bien más preciado: mi dignidad como hombre. Mi orgullo de macho. Porque para mi los cuernos son un signo de amor, de entrega, de que te lo doy todo: hasta lo más preciado que tiene un hombre.

Así que reconozco que no tengo absolutamente ningún derecho sobre ti, ningún privilegio, y que mi vida estará dedicada exclusivamente a servirte porque mi única misión será esperar a que mi Diosa se digne concederme una satisfacción. Lo acepto y lo tengo muy claro.


















Y estaré en castidad absoluta y sin que ninguna mujer me toque, mientras que tú follas con quien quieres, donde quieres y cuando quieres, porque yo te daré y doy las gracias por hacerme cornudo. Porque voy a ser el mejor cornudo y luciré tus cuernos con orgullo y dignidad, con la esperanza de que me regales con asiduidad el premio de llamarme “mi cornudo” o “mi marido cornudo”. Porque que no me lo llames, que no pueda oírlo de tus labios, sí que será mi mayor castigo.

Y porque será un honor dormir sobre las sábanas donde has follado con tus amantes y limpiarte el coño de su semen. O poner su polla en tu coño y lamerles los huevos para que sienta más placer y te puedan follar mejor.

O que me hagas llevar bragas delante de ellos para que comprendan que yo soy el marido sumiso, la putita sumisa, y ellos son el macho de verdad, el macho dominante, el macho Alfa. Para que me humilles ante ellos, se exciten y puedan follarte mejor y darte más placer.

Todo por ti, por tu amor, por tu placer, porque amarte es vivir y ser tu sumiso paladear la vida, tu vida, y disfrutar el privilegio de respirar el aire que tú respiras.

Porque eres la vida, porque un sencillo gesto como apoyar la cara sobre tu coño y estar ahí quieto, me lleva a perder la noción del tiempo, sentir la felicidad plena segundo a segundo, y comprender que sólo puedes decir que has vivido si se te ha amado y lo has experimentado, si has tenido tu cara pegada al coño de tu Diosa y el tiempo se ha hecho eterno. Porque esa es la eternidad, amor mío.

Porque ya te quiero, amor mío. Te amo.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/03/declaracion-de-amor-cornudo.html. Thanks!

Mi devoción de cornudo sumiso

Sueño contigo, con que ya te he encontrado y vivimos juntos una relación de Amor/sumisión que es como yo entiendo el BDSM o la D/s. Sin amor, no tiene sentido. Por eso sueño contigo y te veo sentada en tu butaca como una Diosa, con la ropa interior sexy que tanto te gusta vestir, los corsés, los bustier, las medidas con costuras y lo altos tacones y me he arrodillado frente a ti desnudo porque sé que quieres decirme algo.
- He conocido un chico que me gusta y voy a follar con él. Quiero que te portes bien y que mientras follamos, me beses la mano y me digas que me quieres.
- Lo haré. No lo dudes.
- Lo sé, cornudo mío. Te amo por eso, por tu entrega a mí que me pone a 100 y me excita muchísimo.
- Gracias, amor mío.
- Pero ahora lámeme, el coño, cornudo mío que te voy a explicar cómo es él, lo que voy a hacer y quieres que saborees en mi coño la excitación que me provoca pensar en que voy a follar con otro macho.

Y he metido mi cabeza en tu coño, te lo he lamido de arriba abajo, me he llenado de los jugos de la excitación que te produce pensar en que vas a follarte a otro y he estado a punto de correrme.
- No te corras. Lo tienes prohibido sin mi permiso.
- Lo sé, amor mío. Yo estaré en castidad ante mi Diosa mientras tu follas con quien quieres, ya sean chicos, chicas o parejas.
- Me excita tu entrega a mí. Me demuestras que de verdad de amas.

Y he cabeceado asintiendo y he vuelto a meter mi cabeza entre tus muslos para seguir lamiéndote el coño y saboreando tu excitación, mientras te digo que te amo. Porque te amo, amor mío -te he dicho entre lamida y lamida. Te amo y me muero por consentirte, por ser tuyo para paladear tu poder absoluto sobre mí.

Y te suplico que me domines aún más para tu exclusivo placer y me lleves a donde tú quieras, a la perdición, y que me destruyas para crearme de nuevo a tu imagen y semejanza. Quiero que seas mi perdición, que me pierdas y me encuentres en tu más sumiso cornudo que te ama sin límites en un amor total y absoluto.

Que me desmontes pieza a pieza para construirme de nuevo como un espejo tuyo, para que estés en mí y sólo piense por ti lo que tú piensas. Ábreme en canal y vacíame para llenarme de ti, de tus caprichos, de tus deseos y de tu voluntad, que ya será la mía. Te suplico que me lleves a la total perdición, a que lo pierda todo porque no quiero tener nada mio que no sea mi más firme convicción, ansia y anhelo de ser tuyo, de pertenecerte, de paladear el placer de mi esclavitud a ti. De ser tu más sumiso cornudo pendiente exclusivamente de tu placer porque mji placer es ver que tú lo tienes.

Quiero que me lleves a la perdición y que ya sólo pueda vivir siendo tu esclavo, adorándote y siguiéndote hasta en tus más duros caprichos. Y que me des la vida al ser de verdad tu esclavo porque sólo vivo en ti y no quiero ser libre pues odio esa libertad que me aleja de ti.
Te suplico que me lleves a la perdición, que seas dura, severa y estricta, aunque cariñosa y dulce como ya lo eres porque me dominas sin levantar la voz, mandándome como en un susurro porque tú no eres un Ama verdulera que necesita gritar para imponerse y consigues que me rinda casi sin palabras pues tu poder emana de ti de forma natural porque sabes que vas a ser obedecida en el acto.

Quiero que seas egoísta, caprichosa y sólo busques tu placer, aún a costa de mi dignidad, de hacerme cornudo, porque esa es la mayor dignidad que puedo tener ante ti. Ser humillado por ti es un placer exquisito que muy pocos pueden paladear. Y estar en castidad absoluta mientras tu follas con otros, un acto de amor total hacia ti que me llena de placer, justicia y sosiego.

Quiero que me lleves a la más absoluta perdición, mi Diosa, para encontrarme en ti y ser yo de verdad al rendirme ante tu absoluto poder sobre mi porque no quiero ser nada, excepto tu más sumiso esclavo, a tu imagen y semejanza. El espejo de tu poder, tu capricho y tu libre albedrío. Porque perderse por ti es encontrarse. Encontrarse en la felicidad real de un amor total y absoluto.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/03/mi-devocion-de-cornudo-sumiso.html. Thanks!

San Valentín cornudo



Sueño contigo, en que por fin te he encontrado y te deseo un feliz día de San Valentín, amor mío. Feliz día sumiso y cornudo para mí, y dominante y orgulloso para ti. Como debe ser, porque con este comentario te diré, una vez más, que te amo, que quiero ser tuyo, que te suplico que tu poder sobre mí no tenga límites. Y te doy las gracias por permitirme ser tu cornudo sumiso. Gracias, amor mío, por permitirme el lujo de disfrutar de ti, de tu poder, de tu estricta severidad y tu dulce cariño.

Te amo. Gracias por dominarme y amarme tanto como yo te amo a ti. Gracias por darme la vida porque vivir sin ti no es vida, es la nada. Gracias por sacarme de esa nada en la que vivía y darle a mi vida un sentido que me hace ser feliz con saber que existes, que eres, que estás y que me permites amarte como yo siempre he soñado. Los sueños existen y a veces se cumplen. Gracias por hacer realidad todos mis sueños.

Porque mi amor por ti, mi sumisión a ti, mi humillación como sumiso y como cornudo, mi entrega a tu caprichos y el formar parte de tu voluntad, el ser tu más sumiso esclavo, me lleva a una paz interior que me mantiene en un limbo de éxtasis. No sé si me explico, pero lo que siento no se puede definir. Es como estar en el cielo, en el paraíso, porque lo que siento al amarte, ser tu cornudo sumiso y gozar con tus humillaciones y caprichos, es lo que se debe sentir en el cielo, si existe. Y si no existe vida después de la muerte, yo ya la he encontrado en esta vida, gracias a ti.

Por eso me gustaría poder regalarte en este día la cadena de la foto con la Q y la Reina de Picas que es el símbolo de mi amor absoluto por ti. Para que la lucieras en tu tobillo y los dos supiéramos lo que significa. Nosotros y algún otro u otra que también sepan qué significa, amor mío. Y que te pasearas con ella orgullosa por el trabajo y los lugares públicos. O que te tatuaras en el tobillo el símbolo resumido en la Reina de Picas con la Q dentro. Pero si no quieres, me basta con la cadenita.
Y te doy las gracias de rodillas por todo esto y por hacerme el hombre más feliz del mundo, por hacerme comprender cuál es el sentido de la vida que no está en el lujo, en tener posesiones, en la religión, la política o la filosofía, sino en ser, sencillamente, tu cornudo sumiso, para amarte con locura y pasión hasta el fin de mis días. Morir en tus brazos sin haberte jamás follado como símbolo de mi amor total por ti. Un amor absoluto, sin límites.

Gracias, mi Ama, por hacerme conocer el cielo en la Tierra. Porque soy feliz y cuanto más me sometes, más me privas de mi libertad, más te amo. Pero a veces lloro desconsolado porque todavía soy muy libre. Por no poder ser más sumiso, por no poder amarte por completo, por ser aún libre. Y no quiero serlo. Quiero que elimines cualquier atisbo de libertad, por pequeño que sea, para encerrarme en ti y estar en clausura como un monje con su Diosa. Para dedicarte sólo a adorarte y amarte, porque si no es así mi vida no tiene sentido. Quiero estar las 24 horas del día amándote, adorándote y humillándome para que tu goces, porque tu placer me hace gozar y tu felicidad es la mía.

Te he propuesto eliminar a todos mis amigos de Facebook y quedarme sólo contigo (mientras tú mantienes a los que quieras), para estar encerrado a solas contigo, sin nadie más, sin nadie que perturbe mi entrega y devoción a ti. Sin nadie que intefiera en mi absoluto amor pot yi. Pero me has dicho que no: "todo a su tiempos". Y lo he aceptado. Cuando tú quieras, amor mío.

Por eso te pongo aquí esta flor en este día: para decirte que quiero que me coloques la correa que me ata a ti, la correa que te ofrezco voluntariamente para que me la ates en mi cuello, aunque los dos sabemos que no existe tal correa, sino la libre aceptación de que tu voluntad es la mía y de que los cuernos que me pongas me liberan porque me hacen amarte aún más.

Por eso te suplicaré que tires de la correa para acercarme a ti, para atarme a tus deseos, porque te amaré tanto que no querré ser libre ni tan siquiera unos centímetros. Nada. Porque deseo vivir la vida junto a ti, una vida “normal” en la que tus deseos anularían cualquier otra norma, en la que tus caprichos serían leyes y tus antojos reglamentos.

En la que la humillación y los cuernos serán una prueba de que de verdad me amas y de que te amo sin límite, porque cuando más cornudo me hagas más te amaré. Y seré feliz porque ya sé que no existe vida fuera de ti y sin ti sólo encuentro el frío del vacío del Universo pues tú eres la vida, la esencia de la vida; de la nueva vida en la que sin ti nada es nada y todo es nada, porque tú lo llenas todo.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/02/san-valentin-cornudo.html. Thanks!

Mi devoción de cornudo sumiso

Pienso en ti, en que nos hemos conocido por Internet y que vivimos en ciudades muy alejadas. Te conocía desde hace mucho tiempo, pero sólo habíamos charlado de vez en cuando. Creía que no tenías interés por mí, que yo sólo era un entendimiento. Uno más de tus muchos sumisos y admiradores. Tú sabías que te amaba, te lo había dicho alguna vez, pero al estar distanciados, al no contactar conmigo, supuse que sólo podías ser un "amor imposible" y me dediqué a soñarte, pensar en ti, pero sin hacerme ilusiones.

Pero un día te dije que te amaba, que te quería, que quería ser tuyo por completo para entregarme a ti como sumiso cornudo y gozar con el delicioso placer de sentirme usado y humillado por ti para tu exclusivo placer. Y tú me contestaste:

- Mentiría si dijera que no me interesas, porque estoy convencida de que sumisos como tu hay pocos, y sin duda alguna es un placer tenerte, sin embargo me pregunto.... ¿cómo mantener una relación a distancia con tan buen sumiso? Cómo sobrevivir al deseo de ver su cara mientras follo con un macho? ¿Como privarme del placer de verte lamiendo mi coño mientras te hablo de mis entregas pasadas?

- Lo sé, Mi Ama -te contesté. Y lloro de pena al saber que es imposible hacer todo eso.
- Hay cosas de las que no puedo privarme...y una de ellas es verte arrodillado ante mi con la cabeza abajo mientras paso desnuda a tu lado....ser tú mi sumiso cornudo es un completo placer, no solo para ti, tmbn para mi....
- Me emociono sólo al saber que también es un placer para ti dominarme, humillarme y hacerme tuyo.
- Aun en la distancia....sé que me amas, tanto como yo a ti. Entiendo que te encontré para hacerte mio, te conocí para gozar contigo, quizá esperar no sea nada, cuando con certeza la cosecha dará grandes y deliciosos frutos....la pregunta es....¿estás decidido a construir a mi lado?...

Y yo te he respondido que sí, sí, y sí. Que no lo dudes porque estoy dispuesto a esperar lo que haga falta. Y a construir a tu lado todo lo que tú quieras. Me pongo en tus manos para que tú decidas qué es lo mejor para nosotros. Porque te amo, soy tuyo y no quiero dejar jamás de serlo. Porque me he echado a llorar cuando he leído que también me amas.

Y estoy dispuesto a construir contigo, a esperar cuanto haga falta, a ser paciente y a seguirte a donde vayas. A obedecerte sin preguntar jamás por qué he de hacerlo. Por favor, no lo dudes.
Te amo y quiero ser tuyo. Los dos lo sabemos. Los dos sabemos que es así, que es nuestro destino.Estoy dispuesto a construir a tu lado, pero te suplico que me ayudes para poder conocerte más y saber cómo agradarte y darte placer.

Y además te digo que sé (siempre lo he sabido), que mi felicidad dependerá de ti, que mi futuro dependerá de ti, pues no concibo el tiempo sin que tú lo marques, sin que tú lo gobiernes y me lo gobiernes. Eso sería demasiado vulgar. Una ordinariez. La elegancia está en amarte y ser tu esclavo más devoto,
el hombre que te consiente
y te ama,
más allá de toda razón,
porque contigo,
perder la razón,
es el acto más racional que existe.

Y por eso te suplicaré que me coloques la correa que me ata a ti; esa correa que te ofreceré voluntariamente para que me la ates en mi cuello, aunque los dos sabremos que no existe tal correa, sino la libre aceptación de que tu voluntad será la mía y de que la dominación que me impones me liberará porque ser tu esclavo me hará más libre. Libre para someterme, para ser tuyo y ser modelado de nuevo por ti, por tu voluntad, para que puedas usarme, humillarme y hacerme tu más fiel cornudo sumiso.

Porque yo ya no existiré, seré tu misma, y mis pensamientos te pertenecerán porque sólo pensaré por ti y para ti; sólo sentiré por ti y para ti. Y sólo viviré en ti, siendo tuyo y sintiéndome tu más sumiso y cornudo esclavo porque la servidumbre a ti me liberará y me hará hombre pues naceré de nuevo gracias a ti al crearme de la nada.

Como una Diosa, pero humana. Divina, porque Diosas de pacotillas las hay a montones en discotecas y saraos, pero una Dios en carne viva existen pocas. Una Diosa es de carne y hueso y por eso es Diosa y humana. Tal y como tú eres que mezclas ternura y cariño con estricta disciplina Porque eres una Diosa cariñosa, cruel y tierna. Diosa sin endiosarse. Diosa humana, de carne y hueso. Una diosa que no necesita repetir todos los días que es divina que es Diosa porque al igual que Picasso no necesitaba decirse todos los días que era un genio, una Diosa como tú sabes que lo eres y no necesitas demostración alguna. Lo es y se acabó. Y eso se nota.

Por eso te suplicaré que me domines, sometas y me humilles al hacerme tu cornudo sumiso, tu más fiel cornudo que goza al amarte, entregarse a ti y saber que tú gozar al verme la cara cuando follas con otro macho. O cuando te lamo el coño mientras me cuentas tus anteriores aventuras con otros machos o los machos que quieres follarte. O cuando te paseas delante de mí desnuda mientras yo tengo la cabeza baja.

Y por eso te suplico que tires de la correa para acercarme a ti, para atarme a tus deseos, a tus caprichos, a tu voluntad porque te amaré tanto que no querré ser libre ni tan siquiera unos centímetros. Porque deseo vivir la vida junto a ti, una vida “normal” en la que tus deseos anularían cualquier otra norma y tu voluntad sería la Constitución legal que nos guíe.
Para amarte por completo, sin peros y sin límites, hasta que muera entre tus brazos.
Te quiero amor mío.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/02/mi-devocion-de-cornudo-sumiso.html. Thanks!

Tu poder absoluto



Pienso en ti y sueño que ya estoy contigo, que te he suplicado que me hagas tu cornudo sumiso y que te llamas Shara Dom. Y que tú has aceptado. Y que al saberlo he brincado de felicidad y te he dicho que te amo, que me entrego a ti para tu exclusivo placer porque para mí es un orgullo humillarme, entregarte mi bien más preciado: mi dignidad como hombre.

Ser tu sumiso cornudo, para que tú disfrutes lo que quieras, cuando quieras y como quieras. para que seas libre, totalmente libre sin límite alguno y sin tener que dar ninguna explicación. Haciendo todo lo que te salga del coño, dicho a la pata la llana. Porque cuanto más cornudo me hagas, cuanto más me humilles, más te amaré. Y lo sabes.

Porque ser tu sumiso cornudo es un orgullo. Es un honor que me permitas ser tu sumiso cornudo; un sumiso a tu servicio, al exclusivo servicio de tu placer que es el mío. Porque al usarme para tu placer te sirvo y mi adoración te enaltece, te eleva e incluso te embellece. Dicen que Cleopatra se bañada en leche de burra para aumentar su belleza y tú te sumerges y bañas en mi amor y sumisión por ti , y sales más bella porque mi sumisión y mi entrega a tu voluntad te embellece, te hace más atractiva y seductora. Irresistiblemente seductora. Te hace más guapa aún tener un sumiso cornudo que te ame.

Porque una vez que se te conoce, una vez que se te ama ya es imposible dar marcha atrás o huir, querer huir de ti, de tus caprichos, de tus antojos. Es imposible. Yo lo he intentado, he querido huir y siempre he vuelto y volveré a ti con la cabeza gacha para ser sometido de nuevo a tu voluntad, porque fuera de ti no hay vida. Una vez que uno te ha conocido sabe que fuera de ti, de tus dominios, de tu mundo, no hay nada. Todo es vacío.

Tristeza. Sólo hay tristeza porque el ser tu sumiso cornudo te trae la alegría, aunque tú no lo sepas en un primer momento. Bueno sí, lo averiguas cuando huyes y comprendes que no hay felicidad posible sin ti, sin tu poder, sin tus antojos, sin tu voluntad sometiendo a la mía.

Cuando comprendes que vivir sin amarte no es vida. Que nada tiene sentido sin estar subyugado a ti. Que tus caprichos y órdenes son deliciosas manjares y el sufrimiento que tú provocas un licor que al principio es fuerte, pero después emborracha de unos placeres inenarrables.

Y uno comprende que una vez que se te ha conocido y que se te ama, es imposible la huida, que no hay escapatoria porque siempre vuelvo a suplicar que tú me pongas de nuevo la correa de tu poder sobre mí. Que vuelvas a uncirme con el honor de ser tu esclavo, tu cosa, tu objeto, tu instrumento de placer. Que no tengas usted piedad y hagas conmigo lo que te venga en gana. A tu capricho.

Porque quiero amarte amo más allá del bien y del mal, más allá de dolor, más allá de los límites que cualquier persona razonable se impone para no caer al vacío. Contigo el abismo es el cielo en el que el dolor es un placer y servirte y humillarse ante ti un orgullo que sólo unos pocos pueden disfrutar y apreciar.

Y te suplico que no tengas piedad y me lleves más allá de todos los límites racionales, que los traspases todos y me conviertas en tu más sumiso y humillado cornudo que sólo piensa por ti, que sólo vive por ti, que sólo está vivo cuando tú lo humillas y sometes con esa dulce severidad que me humilla y que denota amor, mucho amor.
You have read this article Mi devoción with the title Mi devoción. You can bookmark this page URL https://kynsismi.blogspot.com/2011/01/tu-poder-absoluto.html. Thanks!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...